El entrenamiento regular con FaceFormer influye de forma eficaz en las funciones de los nervios craneales y el rendimiento cerebral, en la formación de patrones y la coordinación, en la tensión de los tejidos, los músculos y la piel en las regiones de la boca, la faringe y la cara, así como en la estática corporal, los movimientos corporales y las capacidades sensoriales. No obstante, las terapias causales como la terapia FaceFormer no logran resultados de la noche a la mañana. Más bien, la práctica constante produce una aproximación gradual al objetivo deseado, hasta que lo conseguido se estabiliza finalmente de forma duradera. De este modo se evita la dependencia continuada de medicamentos que suponen una carga y de molestos dispositivos auxiliares.
El entrenamiento FaceFormer® es eficaz
Los ejercicios FaceFormer son fáciles de realizar y, con poco esfuerzo, logran resultados rápidamente. A menudo, los primeros resultados se notan ya al cabo de pocos días. Con un entrenamiento diario, normalmente cabe esperar una buena evolución al cabo de aprox. 6-10 semanas. ¡Ahora, sé constante y no lo dejes! Los nuevos patrones de movimiento y de comportamiento se practican y se automatizan hasta que se convierten en algo natural para ti. En total, los ejercicios deben realizarse durante seis meses. Después se puede prescindir del uso regular del FaceFormer.
La constancia merece la pena
Según la experiencia, la terapia FaceFormer produce a menudo cambios positivos perceptibles al poco tiempo. Sin embargo, para estabilizar el éxito de forma duradera, es imprescindible utilizarlo durante todo el período previsto. Cuando los patrones de movimiento fisiológicos, las posturas y las tensiones musculares se han automatizado finalmente, la terapia ha concluido y ¡tu constancia da sus frutos!
Instrucciones de los ejercicios
Un buen comienzo con el entrenamiento FaceFormer
Paso 1: Posición inicial
Paso 1 – Posición inicial
Colocación del FaceFormer
El FaceFormer se coloca en el vestíbulo bucal.
- La membrana del FaceFormer (escudo bucal) se sitúa detrás de los labios y delante de los dientes (vestíbulo bucal).
- La cuña labial está orientada hacia fuera.
- Los labios rodean relajadamente la cuña labial.
El FaceFormer según Berndsen/Berndsen con cuña labial y escudo bucal (membrana)
Así se coloca el FaceFormer en el vestíbulo bucal.
Posición de la punta de la lengua
- La punta de la lengua se apoya en el paladar, unos milímetros detrás de los incisivos superiores.
- Aquí la punta de la lengua nota una pequeña protuberancia. No toca los dientes.
- La posición de la punta de la lengua se mantiene siempre. Forma parte de la postura natural y correcta de la lengua y debe convertirse en un hábito firme.
Posición correcta de la punta de la lengua
Postura de la cabeza, extensión de la nuca y respiración nasal
La cabeza está erguida y la nuca extendida. Esta postura natural y correcta de la cabeza se mantiene siempre y debe convertirse en un hábito. Determina el equilibrio de la cabeza, la postura corporal y la estática corporal.
Cabeza erguida y nuca extendida
Posición de la mandíbula
Los incisivos superiores quedan por delante de los inferiores.*
La mandíbula no se desplaza.
Al tragar, debe mantenerse la posición de mordida habitual.
La cuña labial del FaceFormer está orientada horizontalmente.
* Excepción: en caso de mandíbula adelantada, puede mantenerse la posición habitual.
Los incisivos superiores quedan por delante de los inferiores
La respiración nasal es imprescindible
La respiración nasal es decisiva para la salud. Con el entrenamiento FaceFormer se desarrolla
de forma sistemática.
La respiración nasal debe convertirse en un hábito y automatizarse, de forma inconsciente e incluso durante el sueño.
Paso 2 – Ejercicios
Ejercicio básico
- Presiona con fuerza la cuña labial con los labios durante 6 segundos. (Imagen A)
- Mantén la tensión de los labios.
Muerde una vez con los molares y, al mismo tiempo, traga una vez.
Mantén la posición de la punta de la lengua. - Fase de relajación: suelta la presión de los labios.
Los labios rodean la cuña labial sin presión.
Los dientes no se tocan. (Imagen B)
A) Presionar los labios
B) Relajar los labios

Ejercicio de tracción
- Presiona con fuerza la cuña labial con los labios durante 6 segundos.
Al mismo tiempo, tira de la cuña labial hacia delante con el pulgar y el índice. - Mantén la tensión de los labios.
Muerde una vez con los molares y, al mismo tiempo, traga una vez.
Mantén la posición de la punta de la lengua. - Fase de relajación: suelta la presión de los labios.
Los labios rodean la cuña labial sin presión.
Los dientes no se tocan.
Ejercicio de tracción – tracción hacia delante



